Puerta cerrada de golpe por el viento, llaves olvidadas dentro o perdidas por la calle: quedarse fuera de casa es más común de lo que parece. Esto es lo que conviene hacer, en orden.
1. Comprueba otras entradas
Antes de nada, mira si hay otra puerta, ventana o terraza accesible que puedas usar sin forzar nada. A veces la solución está más cerca de lo que parece.
2. No intentes forzar la cerradura tú mismo
Intentar abrir con herramientas caseras suele acabar dañando la cerradura o la puerta, lo que encarece después la reparación. Mejor esperar a un profesional.
3. Llama contando bien la situación
Cuenta si estás dentro o fuera, qué tipo de puerta es (normal, blindada, con varias vueltas) y si hay algo urgente dentro (un niño, una mascota, el fuego encendido). Así podemos priorizar mejor.
4. Ten a mano algo que acredite que vives allí
Un DNI con la dirección, una factura reciente o que te abra un vecino que te conozca agiliza el proceso, aunque no siempre es imprescindible.
5. Espera en un lugar seguro
Si hace mal tiempo o es de noche, espera en un sitio resguardado y accesible desde donde puedas ver llegar al cerrajero.
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